jueves, 11 de noviembre de 2010

Un maestro de la Palabra

No me resisto a poner este título en una "entrada" del Blog. Cuando se comunicó al mundo el nombre del nuevo Papa elegido en el Cónclave, algunos dijeron: "este nos pone a estudiar". Y no podemos decir que estuvieran equivocados. Lo que SÍ soprende es la forma de hacerlo. El tachado de "radical y duro", se deshace en atenciones a los más pequeños y desvalidos (lo hemos visto en Santiago y en Barcelona); el "reaccionario", se muestra acogedor y cortés con aquellos que se muestran activamente contrarios al mensaje del que es embajador (lo vimos en el Reino Unido y en otras ocasiones). No se ha olvidado de los seminaristas del mundo entero, porque los tiene presente en su oración cotidiana (así lo dice en su reciente Carta). Y ahora nos recuerda la centralidad de la Palabra de Dios (que es Jesucristo) en la vida de la Iglesia.


No se trata de "venerar" su figura (como si fuera un santo en vida), ni de alabar su altura intelectual y teológica (aunque tiene méritos de sobra), pero puedo decir que se está ganando el respeto del mundo entero con su buen hacer y con su palabra serena.
El buen maestro hace fácil el estudio de sus alumnos. Estamos ante uno de ellos.

2 comentarios:

  1. Comparto tu comentario del blog´. Yo soy la primera que pensaba que no iba a ser un "gran" Papa, pero...ya se ha hecho un huequecito en mi corazón, y ante la situación que vive la Iglesia ahora mismo, lo está sabiendo llevar perfectamente!
    Ahora a esperar a la JMJ para confirmar que es un Gran Pastor!

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