viernes, 25 de febrero de 2011

45 Grados

video

Este vídeo estaba guardado en mis archivos con la idea de publicarlo en este espacio. Se trata de una fábula muy bonita que han "montado" en Málaga. Estar a 45º es una actitud humilde. Se trata de convertirse en bisagra... Siempre vemos la puerta, pero la bisagra es la que permite el paso...

jueves, 17 de febrero de 2011

¿Qué pasa en Majadahonda?

Nos hacemos eco de una noticia que nos preocupa. Tiene la palabra el sacerdote David Benítez

Aunque a través de estas líneas habitualmente comentamos la Buena Noticia, el Evangelio, la Palabra del Señor, que nos dirije cada domingo, esta semana no puedo por menos que escribir para condenar el terrible suceso acaecido en la parroquia de Sta. Catalina, la parroquia madre de todas las parroquias de Majadahonda.


La mala noticia es que a plena luz del día, el viernes día 11 de febrero, dos individuos han robado el Sagrario y el Santísimo Sacramento. Es evidente que el suceso es terrible, que debemos condenar y hacer oraciones de desagravio, pero debemos también pensar qué es lo que está sucediendo en nuestra ciudad. Nuestra parroquia sufrió el primer ataque con la instalación de siete artefactos incendiarios, que gracias a Dios no llegaron a arder. La parroquia de Sta. Catalina es el segundo ataque que sufre: la pasada Navidad, al concluir la Misa del Gallo, prendieron fuego a las puertas del templo, que ardieron hasta ser destruidas, y ahora la profanación y robo del Sagrario.


Sin duda ninguna los cristianos debemos perdonar a los enemigos, pero también debemos reclamar de las autoridades públicas y de todos los ciudadanos seguridad y respeto. No ya para vivir nuestra fe, sino también para el cuidado de los edificios sagrados.
En la parroquia hace unos días tuvimos una interesantísima conferencia del director de Ayuda a la Iglesia Necesitada en la que nos hablaba de la persecución contra los cristianos en lugares como Alejandría, Pakistán y otros países. No todo sale en los medios, aunque algo sí. Pero vemos que en Majadahonda y en nuestra sociedad occidental ha comenzado una persecución silenciosa y una intolerancia muy grave contra todo lo que lleva el nombre de cristiano.


No podemos y no queremos cerrar nuestros templos por motivos de seguridad, porque eso es lo que sin duda quieren algunos; que no nos podamos acercar a rezar, a estar con el Señor. La presencia pública de la Iglesia y de cada cristiano se hace ahora más necesaria que nunca, pidamos al Señor, con la intercesión de María nuestra madre, que nos dé la valentía suficiente para dar testimonio de nuestra fe allí donde tengamos que hacerlo y como el próximo Beato Juan Pablo II dijo en el comienzo de su pontificado: ¡No tengáis miedo!.

P. David Benítez Alonso, Pbro. Cura Párroco

jueves, 10 de febrero de 2011

Un servicio lleno de alegría

Han pasado ya unos días. Todavía siento un "no sé qué" cuando recuerdo que ya estoy ordenado. Han sido unos días de gran ajetreo, nervios y alegrías. Pero, gracias a Dios, todo vuelve a la normalidad con la diferencia del ejercicio del ministerio.
Una semana antes de la ordenación, los jóvenes del grupo me convirtieron en un "maniquí" y pusieron en un papelito lo que esperan de un sacerdote. No se trata de definir aquí lo que tiene que ser el ministerio ordenado, como si fuera la comunidad quien define lo que es un don de Dios, no faltaría más. Sin embargo, conforme leía los papeles resultaban ser notas importantes. Os hago un recuento:

Saber escuchar, Felicidad; Sabiduría y Humildad; Alegría, Atención a los demás, "Divinidad"; Comprensivo y Paciente; Bondadoso y simpático; Cercano con los demás; "Juvenil"; Amigable con todos y Amable; Que viva la vida como tal, desinteresadamente por y para los demás; Vocación de Servicio; Dinámico; Entrega.

He querido ver, creo que sin equivocarme aplicaciones de aquello que nos explica Pastores dabo Vobis: "Caridad pastoral" ¿Qué os parece?.

Al mismo tiempo, me colocaron lo que no querían en un ministro de Dios. Volvemos a lo mismo de antes, no hace falta explicar que es muy ilustrativo:

Nunca pierda la fe, ni tenga motivos de duda; Soberbia y Vanidad, Orgullo, Prepotencia, Pasotismo e Inseguridad; "Cerramiento" a los demás; Egoísmo y Pereza; Seriedad; Antipático; Con Vicios e Infeliz; Cabezón; Ser muy estricto; "Incomprensivo" y Desorientador; Debilidad; No misericordioso; No debe tratar de diferente manera a unas personas y otras.

Pienso que estos jóvenes que estoy acompañando no se equivocan mucho: saben lo que quieren y me están ayudando a aprender a vivir el ministerio desde su estilo.

Gracias "grupo"