martes, 5 de julio de 2011

un lugar para aprender


Cuando me preguntan cómo llevo esto de ser cura siempre digo que me encuentro como ese que va quitando el envoltorio y el precinto de garantía de algo que ha recibido y que estima en mucho... esto en plan de broma...

Ya en serio... lo que más me está impresionando es la gran enseñanza del Sacramento de la Penitencia. Hay gente que habla de juicio, medicina... vale, bien... Sin embargo, estoy experimentando cómo ama Dios a las personas, cómo hay personas que luchan por seguir a Jesucristo con una humildad que ya quisiera para mí... Estoy experimentando cómo la Misericordia de Dios pasa por mis manos...Y al mismo tiempo veo cómo Dios me llama a no quedarme en la mediocridad, a seguir luchando por vivir santamente. Qué curioso! El que "ayuda" es ayudado... Dios sabe hacer bien las cosas porque desde que confieso le doy más valor a mis confesiones...

Cuando se habla mal del Sacramento de la Penitencia y no se practica se está perdiendo la oportunidad de un encuentro de Dios con el que se acerca a confesar. El sacerdote es un mero instrumento: lo que importa es la relación con Dios.

Ánimo y acércate.

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