Como en la vida misma

Acabo de rezar el Oficio de Lecturas junto a las Vísperas y no me resisto a publicar esta entrada porque si la gente leyera, de vez en cuando, los textos que publica la Iglesia pues se llevarían una sorpresa como me ha pasado a mí porque es muy actual. A ver que os parece este texto del Concilio Vaticano II. Nos estamos preparando para el 50 aniversario de su inauguración... P rocuren los hombres no limitarse a confiar sólo en el esfuerzo de unos pocos, descuidando su propia actitud mental. Pues los gobernantes de los pueblos, como gerentes que son del bien común de su propia nación y promotores al mismo tiempo del bien universal, están enormemente influenciados por la opinión pública y por los sentimientos del propio ambiente. Nada podrían hacer en favor de la paz si los sentimientos de hostilidad, desprecio y desconfianza, y los odios raciales e ideologías obstinadas, dividieran y enfrentaran entre sí a los hombres. De ahí la urgentísima necesidad de una reeducación de las mentes...